Empiezo a pensar que he nacido en una familia de artistas, el que no canta baila y el que no recita. Yo soy la única sin un verdadero talento pero a mi me gusta observar los talentos de los demás, seguirlos y acompañarlos, y disfrutarlos sin más pretensiones. Porque lo mejor de Nochebuena no es la ingente cantidad de comida que te puedes meter en el estomago sin llegar a rebentar, es ver a la familia cantar. Y si además hay instrumentos de por medio, guitarras, acordeones y armonicas, el show está más que servido. Y si algo tiene mi familia, además del don de la humillación, es el de la improvisación. No contentos con los típicos villancicos, han decidido expandir y ampliar nuestros registros hasta tierras más lejanas, hasta territorio Mejicano. Sí amigos, riete tu de la Durcal, las rancheras ahora son nuestras. Pero hay una, que de verdad me ha llegado al corazón, y que ha hecho que me hinche de felicidad y explote en carcajadas. Así que sin más dilación, os dejo con él. La navidad ya no volverá a ser igual…Ay Cacama!!!
P.D. Sobre la portada del disco…sin comentarios
Jajajaja si dio risa!!