Cuando una amiga me dijo que me fuera a la cocina con ella para ayudarla a cortar unas verduras, me temí lo peor. No sólo soy una mala cocinera, sino que además soy la más indecisa. En la cocina todo se me cae, todo se me resbala, y en definitiva, todo me sale mal.
Yo acongojada ante tal situación, le explique a mi querida amiga que no era una buena idea que yo entrase en tal santuario, pero ella pensó que dandome una tarea tan sencilla como cortar las verduras iba a ser pan comido. Pero no contó con el peligro que supone un cuchillo en mis temblorosas manos . Así que intenté recoger toda la información necesaria para realizar mi tarea los más decentemente posible, y le pregunté:
- De que tamaño quieres las rodajas?
- Bueno, más bien gorditas porque van a la barbacoa
- Gordas? Pero cómo de gordas? Porque a ver si lo que entiendo yo por gordo no va a ser lo mismo que lo que entiendes tu por gordo
- Mujer, que no sean rodajas muy finas
- Vale, pues marchando una de rodajas gordas
Y me puse manos a la obra, corta que te corta hasta que se acabó lo que cortar. Entonces me giré a mi amiga toda orgullosa y feliz de haber acabado sin cortarme un solo dedo y le enseñé el fruto de mi trabajo.
- Tatatachan!
- Pero qué es eso?
- Pues la verdudas que me has dicho que cortara…qué pasa, no están lo suficientemente gordas?
- Joder tía, claro que lo están, lo que no están son comibles, esto no se va a hacer en la vida! Cómo se te ocurre hacer las rodajas tan gordas?
- Jo tía, yo que sé, a mi me dices gordo y yo lo corto gordo, haber especificado más…
Esta claro que el tamaño es muy subjetivo. La próxima vez me llevo una regla
Lo que tendrias que hacer es cocinar mas y sabrias el tamaño estandar para “mas bien gorditas” ajajaja
Saludos.
Juas, yo de tamaños se bastante undermind, pero si los demás no lo tienen tan claro no es culpa mía xp
Y bueno, yo soy más comer que de cocinar, y a quien no le guste, pues que no me pida que le corte nada…
Je… La cocina es como el sexo: todos los misterios se resuelven practicando.
La cocina no muerde, ya verás. Incluso entretiene cuando tienes la cabeza llena de pájaros (o de serrín, según se mire).