Yo soy una persona práctica, y además desde muy pequeñita. Cuando mi madre me ordenaba/chillaba que hiciese la cama, yo hacía gala de mi soberbio pragmatismo y mi gran morro y le decía, “Para qué máma? Si por la noche la voy a volver a deshacer!”. Y a día de hoy, las cosas no han cambiado demasiado, sigo sin hacerme la cama (excepto cuando sé que no voy a dormir en casa
) y encima me he vuelto más intolerante con la gente que sí se la hace. No literalmente claro, no me gusta discriminar a los ordenaditos y buenos chicos (aunque me den un poco por culín para que negarlo), pero la verdad es que no puedo soportar a la gente que hace cosas sin sentido y encima pone de excusa que son…delicados (mira, como una parte de mi anatomia que no voy a decir). No eres delicado, eres un tiquismiquis, un malcriado, y un gilipollas, las cosas claras y el chocolate espeso, de toda la vida.
Y es que no lo puedo evitar, cuando me encuentro con estos personajes me invade la rabia o la risa histerica, según me pillen en una día puñetero o muy puñetero. Entre todos ellos te puedes encontrar a los tipicos asquerosillos en la mesa a los que no les gusta nada, le hacen ascos a cualquier comida, la miran como con recelo y la van pinchando con el tenedor como si intentasen comprobar que esta muerta…A estos yo les daba una ostia, le ponía un abrebocas de esos que tienes los dentistas y les metía la comida a presión, y ale, a hacer la digestión. Tanta tontería…Come y calla, hombre
Después están los tiquismiquis que no pueden o no quieren compartir nada con nadie, a ver si van a pillar la malaria o cualquier otra enfermedad imaginaria. Ese tipo de gente va a al cine con su pareja, y se pilla dos raciones de palomitas en vez de compartir una (y ahorrar). Les da asco meter la mano en el mismo recepiente, pero almas candidas y desviadas del camino de dios, que no pasa nada, que no os vais a morir por eso, que acaso no habréis metido esas manos y esas lenguas en otros sitios más “sucios”? Yo, personalmente, espero que sí, aunque con esta gente nunca se sabe. Y si no son capaces de compartir comida, lo de compartir cepillo de dientes es punto y aparte. Si algún día te pasa de encontrarte con una persona de estas y tener la mala folla de haberte dejado el cepillo de dientes en tu casa, tienes dos opciones. Una, ponerte a buscar un cepillo de sobra por toda la casa cual maniaco que sabe que va a pillar cacho esta noche pero que no va a encontrar una puñetera farmacia de guardia, oooo, puedes cepillarte los dientes con las dedos, lo cual yo considero que es una mayor guarrada que lo primero. Pero bueno, para gustos colores y cada uno con sus neuras, pero cuanto más lejos de mi mejor.
Pero luego está la gente que no sabe jugar en equipo, y ésta si que acaba con mi paciencia del todo. Porque no es lo mismo cultivar tus propias excentricidades en tu propio jardin que hacerlo enmedio de un parque público para que todos las veamos y tengamos que esquibarlas. Es el tipico caso de unos amigos que van a una barbacoa (como la que organizamos unos compañeros y yo este puente) y en vez de comprar la comida entre todos van y se llevan su propia comida de casa con sus cubiertos (de la vajilla mala) incluidos. Pero bueno, eso ya si que es el colmo de los colmos. Se puede entender que seas muy especial y bastante tacaño y que no quieras compartir gastos con los demas, pero que hagas el desplante y el feo de sacarte del bolso (cual cutre Mery Poppins) tu propia bebida, tus servilletas de papel y tus cubiertos oxidados, ya no es muy normal. Joder, llamarme exigente, pero a mi me gusta la gente a la que se le puede sacar de casa y llevar a comer en público sin que monten una escena, es tanto pedir?
Pero ¿de verdad existe esta gente? digo, la que monta esas escenitas en las barbacoas… omá ¡qué miedo!
Y tanto…
Y lo más dificil es callarte y no decirles nada, porque las ganas de soltarles un “Pero seréis gilipollas!” las tienes durante toda la comida. Menos mal que tenía la boca ocupada con otras cosas, que sino…
Ains, hay gente pa to.
oh, dios mío!!!! yo no comparto mi cepillo de dientes!!!!!!
te fallé tía, te fallé…
quitando este detalle… yo no sólo comparto mis palomitas, si no que me quitan y se las quito a mis amigos (porque me falta un novio para hacer la escena romántica) y en el campo, un pinchito o una chuleta a la brasa… ¡¡se come con los dedos de siempre!!
ah, por cierto, mi madre es igual con la cama.
el día que pueda vivir sola por fin de los por fines, la dejaré libre, como cual pajarillo…
creo que hoy no he comentado… ejem…
chau!
Tú es que siempre has sido mucho de perseguir a los maníacos…¿O quizás es manía persecutoria? No se.
Por cierto, un beso. Espero que todo vaya bien por ahí…
Jejeje, si la verdad es que esa peña como que oculta algo no? Me recuerda tambien a los que en una comida de 20 personas dicen que solo han comido un sandwitch y una coca-cola y piden que se hagan 2 cuentas. A esa gente si que la mataria, por ahorrarse 5€…
Por cierto el tema de la cama, yo nunca tampoco la he hecho pero (y a raiz del comentario de mar) ahora que vivo solo miro la habitacion y digo, joder que asco… y acabo haciendola. No todos los dias por supuesto, pero las cosas cambian. Para mi cumpleaños pedi una aspiradora, no te digo mas.
Saludos.
Buenas Alejandro, cuanto tiempo, me alegro de que te acuerdes de los viejos amigos ;p
Pues sí, seguro que además de alzheimer y reuma, tengo manía persecutoria. Y como no hay una pastilla para eso me desahogo en mi blog, que voy a hacerle…
Undermind, si si si si si, eso es lo peor, tacaños de mierda…;)