Hola caracola (notese el tono de felicidad y dicharacherismo empleado, y es que la ocasión lo merece),
Hacía tiempo que llevaba dándole vueltas a la idea de empezar un blog pero no acababa de decidirme…Al fin, un gran día como hoy, se me encendio la lucecita blanca y me dije, adelante, tu puedes, que no se te pase el arroz ahora que está tan de moda. Supongo que debería confesar que soy una gran seguidora de las modas, en cuanto a internet se refiere (y muchas cosas mas
) Cuando existía napster, ahí estaba yo, cuando empezaron las primeras descargas de peliculas o series, a la cola que me ponía, cuando salieron los torrent, a por el programita de marras…y asi sucesivamente hasta llegar a este post. Pues bien, por algo se empieza, y este a sido mi comienzo. Empezaremos a fuego lento, ya que tengo mucho que aprender, pero lo más dificil ya está hecho. Sweet!
Ay! Napster!
Yo descubrí Internet en mis años mozos de 1º de Matemáticas. Ir a la Universidad de venía de perlas porque yo en casa no tenía conexión así que reservaba en el aula de Informática cuatro horas (2 con mi nombre y 2 con el nombre de un amigo que SI iba a clase) y no paraba de bajarme música. Por aquel entonces (hablamos de .. 1999) el ancho de banda de la facultad equivaldría al de ahora de nuestras casas pero, evidentemente, los archivos no pesaban tanto. En resumen, me bajaba canciones de 3MB en ¿2 minutos? y con el ARJ las dividía en trozos del tamaño de diskettes de 3 y medio para luego traermelas a casa. ¡Un escandalo! Tenía la mochila llena de esos malditos diskettes en vez de apuntes … así me fue.
En fin, que me he divertido leyendo tus entradas. Un saludín y volveré por aquí.
Jajaja, bueno, no creo que te fuera tan mal, los listillos tienen mucho mas futuro en nuestra sociedad que los inteligentes xp Y ademas, la musica desarrolla el intelecto….Espera, eso no es de alguna canción?
Pasate cuando quieras, estas en tu casa!
Bs
[...] con el divertimento. Entre esas, para mí, está desde hace muchos años Internet. Hace poco me recordaron Napster y me vino a la cabeza no sólo la revolución que supuso ese demoníaco programita para la [...]